Historia

Bodega ATILIO AVENA es un típico emprendimiento familiar donde cada uno de los eslabones del mismo tienen la activa participación de los integrantes de la familia, comenzando por las actividades agrícolas y la elaboración hasta llegar a la comercialización de los vinos en el mercado interno y externo. Los orígenes de la misma se remontan a 1930 cuando Don Atilio Avena, hijo de inmigrantes Piamonteses (tradicional zona vitivinícola del norte de Italia), hereda la pasión y el conocimiento que sus padres le trasmitieron para el cultivo de la vid. Trabajando en forma manual y artesanal sus viñedos y cuidando cada planta como si fuera la única. Con la llegada de sus hijos, a mediados de la década del 50, los estudios y nuevo impulso que ellos aportaron, posibilitaron la incorporación de maquinarias agrícolas para modernizar las tareas rurales y así vender sus uvas a

bodegas que recibían de buen agrado esa excelente materia prima. A inicios de la década del 70 se adquiere una bodega a una firma tradicional de Mendoza, iniciando así la etapa de elaboración de vinos, comercializándolos a granel a distintas bodegas de primera línea. Con la tercera generación, la bodega toma un rumbo nuevo, comenzando a elaborar vinos varietales con nombre propio ‘Atilio Avena’ como una forma de homenaje al nonagenario fundador. Sin duda la calidad y reconocimiento de los vinos elaborados fueron abriendo el camino para que los mismos adquieran su propia identidad, permitiendo rápidamente obtener un lugar destacado entre la extensa y excelente oferta de vinos de alta gama existente